jueves 27 de noviembre de 2008

Besos

de Javier Cerced

Hace ya algún tiempo, en una cena de estas en las que se presenta el “amigo invisible” a mí me tocó de regalo una cajita. Era pequeña, no medía más de seis centímetros en cada lado. Estaba forrada por fuera con una tela de colores entre rojo fuerte y rojo oscuro formando dibujos geométricos. La cubría una decoración en marquetería de madera oscura y delicada. Cuando la abrí, aparecía su interior todo de negro y encontré un papel que decía: Para que la llenes con lo que más desees.
Algunos años después coincidí en el trabajo con una compañera que se identificó cómo la persona que había incluido, en aquel juego de amistad, la caja que me tocó a mí. Para recordarlo la invité a tomar un café en un bar cerca del trabajo y le dije que llevaba conmigo aquella caja y se la enseñé. Añadí:
-Mírala, la he llenado. –Ella la tomó en sus manos y la abrió y se quedó mirándome, tal vez pensando que le estaba tomando el pelo.
-¿No los ves? –Le dije.
-Aquí no hay nada –contestó ella.
-No es cierto, está llena de besos. Los hay de muchas formas: hay besos de amistad, de cariño, de complicidad. Los hay húmedos, con mocos, con carmín. Hay besos familiares, de bienvenida, de despedida. Hay algunos escondidos, deseados, incluso robados. También hay besos de amor, de desamor, traicioneros, de perdón, sensuales, apresurados, amontonados. Hay muchos besos, incluso el primero que dio una mujer recién casada. Hay besos saltarines, bailarines, cantarines. En fin que hay besos de todos los gustos y para todos los gustos. Hay cientos de besos. No cuestan nada pero valen un cielo.

Ella entonces sonrió, se quedó mirándome a los ojos y acercándose me besó intensamente en los labios. Luego me dijo:
-Para que tengas uno mío y te salte a la memoria nada más que abras la caja.

Y es que los besos son eso: Invisibles formas de acercarse al interior sensible de las personas.

2 Comentarios ¿Quieres hacer el tuyo?:

PHAROS dijo...

LOS BESOS NUNCA SE OLVIDAN DA IGUAL LA FORMA Y EL CONTEXTO

UN GRAN BESO QUE POR CIERTO ESPERO QUE LO METAS EN LA CAJITA ROJA.

Gonzalo dijo...

¡Hola Javier!

Soy Gonzalo Gómez, del blog "Aguas de ceniza".

No sabía que me habías enlazado, así que aprovecho para hacer lo propio y, de paso, saludarte.

Hasta pronto,

Gonzalo